jueves, 19 de septiembre de 2019

Arte en las fachadas (VIII)

Seguimos nuestro paseo por la ciudad para descubrir más fachadas decoradas que hacen más bonita la ciudad.

Calle Alta
(Autor: Sergio S. Vidal "Aphro")
Calle Río de la Pila
(Autor: Zed1)
Calle Santa Clara
(Autor: Fabio Petani)

Si ahora nos vamos a la calle Tres de Noviembre, detrás del edificio de Ministerios, podremos ver el mural pintado por Insulina Kid.



Arte en las fachadas (IX)
Arte en las fachadas (VII)



viernes, 6 de septiembre de 2019

Un poco de historia (LXXX)

El paseo de Canalejas

En 1863 el Ayuntamiento aprobó la construcción de un camino que partía del extremo este de la calle General Espartero, atravesaba la escollera hasta cubrir el gasómetro situado a la entrada de Tetuán y, siguiendo la ladera de la loma, llegaba al Alto de los Mártires, desde donde se podía seguir a El Sardinero. Este camino recibió el nombre de Paseo Viejo de Miranda.


En su margen izquierda se estableció la fábrica de jabones "La Rosario", propiedad de la familia Pereda (José María de Pereda presidió el Consejo de Administración durante unos años). Al final de la calle había otras dos fábricas, una de barnices y pinturas, y la "Parasolerie Français". También se construyó un pequeño mercado de abastos. Además de las fábricas, a lo largo de la calle se disponían chalés, huertas, prados y modestas casas de vecinos.

En ella también se establecieron las religiosas RR.MM. Bernardas, que en 1911 construyeron una iglesia y su residencia, y los PP. Escolapios, que abrieron su colegio al inicio de la calle.

Convento de las RR.MM. Bernardas (1982)

La calle recibió su nombre actual en 1913 como recuerdo de José Canalejas, Jefe del Gobierno asesinado por un anarquista en la Puerta del Sol de Madrid en 1912.


Un poco de historia (LXXXI). La calle Daoíz y Velarde
Un poco de historia (LXXIX). El Voto de San Matías



jueves, 22 de agosto de 2019

Arqueología urbana (IV)

Siguiendo con el tema de los mojones kilométricos de la entrada anterior, he localizado los mojones que indican los kilómetros 2 y 3.

El mojón 3 está situado al inicio de la calle Emilio Díaz Caneja, medio enterrado, junto al paso de peatones y la Facultad de Medicina.


El mojón 2 está en el número 117 de la calle La Gloria, en la entrada de la empresa Autocares Hernández.


Seguramente queden aún muchos más por descubrir y, según los vaya encontrando, los iré poniendo aquí.



Arqueología urbana (V)
Arqueología urbana (III)


martes, 20 de agosto de 2019

El otro Santander (XII)

El pasadizo Sarasola

Creo que no me equivoco si digo que esta es la calle más corta de Santander. Apenas mide unos metros de larga, y tampoco es muy ancha. En 1897 recibió este nombre un pasadizo, de propiedad privada, que discurría bajo un edificio y comunicaba las calles Burgos y San Luis. Cuando hace unos años se reformó el edificio y en los bajos se instaló la cafetería Valor, el pasadizo bajo el edificio desapareció, pero no la calle, ya que sigue habiendo un portal en ella, junto a la calle San Luis.


En la segunda foto superior puede verse la calle en toda su longitud.


El otro Santander (XI). La calle Cuesta


miércoles, 14 de agosto de 2019

Arqueología urbana (III)

Estoy seguro de que habéis pasado junto a ellos muchas veces y no los habéis visto. Son dos, separados entre sí dos kilómetros, y están en la acera sur del paseo del General Dávila. Son dos mojones que indican puntos kilométricos de cuando el paseo tenía la categoría de Carretera y, como tal, tenía indicadores de kilómetros. Por raro que parezca, se encuentran en bastante buen estado de conservación.

El primero está situado junto al muro de la finca La Cubana (en el número 113 del paseo) e indica el kilómetro 4.


El otro mojón, situado a dos kilómetros de distancia, está junto a la entrada del Hospital de Santa Clotilde e indica el kilómetro 6.





Arqueología urbana (IV)
Arqueología urbana (II)




viernes, 2 de agosto de 2019

Arqueología urbana (II)

Siguiendo el consejo de Álvaro, un seguidor del Blog, que dejó un comentario en el anterior artículo, voy a dedicar una serie a los objetos, adornos, etc., que podemos ver en las calles y que han sobrevivido al tiempo y, en la mayoría de los casos, han perdido la función para la que fueron creados: un viejo poste que ya no sostiene ningún tendido eléctrico, el letrero de un comercio que cerró hace muchos años y que aún sigue en la fachada pese a haber un nuevo comercio en el local, la vieja placa con el nombre de una calle que no ha sido reemplazada por una nueva, elementos de todo tipo incrustados en fachadas que aún siguen ahí pese a las reformas de las fachadas, etc., etc.

Si en el artículo anterior muestro un viejo altavoz que aún se puede ver en una fachada de la calle Isabel II empleado en los años 60-70 para animar la calle, sobre todo en Navidad, en los años 80-90 los comerciantes de la calle San Francisco también pusieron altavoces para animar la calle y aún es posible ver seis de esos altavoces que callaron hace muchos años.




El primero de ellos está en el primer tramo de la calle, cerca de la esquina con la calle Lealtad. El siguiente está entre las calles Lealtad y del Puente, y los cuatro últimos están entre la calle del Puente y la plaza de Velarde (Porticada).




miércoles, 10 de julio de 2019

Aniversario olvidado

Todos conocemos la historia del "Yellow Bird", el avión que, el 14 de junio de 1929, tuvo que aterrizar de emergencia en la playa de Oyambre por falta de combustible (debido a la presencia de un polizón en el avión) en su viaje sin escalas de Estados Unidos a París. Todos los años se recuerda el acontecimiento, incluso hay un monumento conmemorativo en la playa.

También hace 90 años, el 9 de julio de 1929, otro avión, el "Path Finder", intentando llegar a Roma sin escalas desde Estados Unidos, tuvo que aterrizar de emergencia en el aeródromo de La Albericia también por falta de combustible (debido a un mal cálculo y a tormentas durante el vuelo). Sin embargo, nadie ni nada (monumento, placa, etc.) recuerda este hecho.

En los inicios de la aviación dos importantes acontecimientos similares ocurren con unos días de diferencia, a poca distancia entre sí y, sin embargo, sólo es recordado uno de ellos. ¿Por qué?



martes, 2 de julio de 2019

Arqueología urbana (I)

Cuando uno pasea por las calles de la ciudad, además de ver bonitas fachadas restauradas, rincones que no conocía, etc., etc., también puede encontrarse con sorpresas inesperadas que, muchas veces, están a la vista pero no reparamos en ellas. En este artículo voy a mostrar algunas de esas curiosidades que me ha parecido interesante enseñaros y que espero que os gusten.

En muchas fotos antiguas de Santander de los años 60-70 se pueden ver semáforos y, si la foto es a color, se ve que antes los semáforos eran blancos y rojos, estaban rematados por un pequeño adorno y tenían postes acanalados de hierro, como se puede ver en la siguiente foto.


Pues bien, aunque han pasado más de 40 años y los semáforos han sido renovados varias veces en ese tiempo, aún hay, al menos, tres de esos viejos postes de hierro acanalados en uso, y están en pleno centro de la ciudad.

Los podéis ver en las siguientes fotos. El primero de ellos está en calle Jesús de Monasterio, a la entrada del túnel, junto a la sucursal de CaixaBank. El segundo está en la esquina de la calle Isabel II con la avenida de Calvo Sotelo, junto a la sede de la Seguridad Social. El tercero está en la esquina de la calle Lealtad con la avenida de Calvo Sotelo, junto al local donde hasta no hace mucho estuvo el comercio Springfield.


La otra curiosidad que quiero mostraros está en la calle Isabel II, en una fachada cerca de la esquina con la calle Cádiz, a la altura del paso de peatones.

Hace muchos años los comerciantes de la calle, para animar las fiestas, y sobre todo la Navidad, pusieron unos altavoces en las fachadas de las casas por los que emitían música. Eran unos pequeños altavoces de caja metálica cuadrada. Cuando dejaron de poner música y los altavoces quedaron sin uso, poco a poco los fueron quitando a medida que se iban cambiando y arreglando las fachadas. Sin embargo, hay uno que aún sigue en su sitio, aunque está pintado como la fachada. Está en la pared, sobre la cristalera de la cafetería Tu Café, que está en la esquina. Hay que fijarse para verlo. Lleva muchos años sin uso, pero ahí sigue.



ACTUALIZACIÓN

Con las obras de remodelación de la calle Isabel II, el poste semafórico situado en la esquina de esta calle con la avenida de Calvo Sotelo ha sido reemplazado por un poste moderno.


Arqueología urbana (II)


domingo, 30 de junio de 2019

Refugios antiaéreos (X)

En la edición de ayer de El Diario Montañés viene publicado un artículo muy interesante sobre un refugio antiaéreo que ha sido descubierto durante las obras que se están realizando en las naves de Gamazo que van a ser sede de la Fundación Enaire, situadas cerca del Palacio de Festivales.

Al parecer se ha encontrado el acceso occidental de un túnel que atraviesa todo el promontorio de San Martín y que tendría una capacidad de hasta 400 personas e instalación eléctrica.

Creo que, además de conservarlo y restaurarlo en la medida de lo posible, estaría bien que una vez terminadas las obras habilitaran un acceso para, al menos, poder ver la boca de entrada al refugio.


domingo, 16 de junio de 2019

Arte en las fachadas (VII)

En el artículo de hoy no voy a mostrar ninguna pared, fachada, etc., decorada con algún artístico mural, sino todo lo contrario. Hoy voy a mostrar una fachada recién pintada, una fachada, en la calle Castilla, que hasta hace no muchos días lucía un mural pintado por Okuda. Al pintar toda la fachada han borrado el mural y me pregunto si la van a dejar así o van a pintar un nuevo mural.

Mural de Okuda
Estado actual de la fachada

Quiero dar las gracias a José Manuel Nieto por informarme de este hecho, pues yo no lo sabía.