martes, 2 de julio de 2019

Arqueología urbana (I)

Cuando uno pasea por las calles de la ciudad, además de ver bonitas fachadas restauradas, rincones que no conocía, etc., etc., también puede encontrarse con sorpresas inesperadas que, muchas veces, están a la vista pero no reparamos en ellas. En este artículo voy a mostrar algunas de esas curiosidades que me ha parecido interesante enseñaros y que espero que os gusten.

En muchas fotos antiguas de Santander de los años 60-70 se pueden ver semáforos y, si la foto es a color, se ve que antes los semáforos eran blancos y rojos, estaban rematados por un pequeño adorno y tenían postes acanalados de hierro, como se puede ver en la siguiente foto.


Pues bien, aunque han pasado más de 40 años y los semáforos han sido renovados varias veces en ese tiempo, aún hay, al menos, tres de esos viejos postes de hierro acanalados en uso, y están en pleno centro de la ciudad.

Los podéis ver en las siguientes fotos. El primero de ellos está en calle Jesús de Monasterio, a la entrada del túnel, junto a la sucursal de CaixaBank. El segundo está en la esquina de la calle Isabel II con la avenida de Calvo Sotelo, junto a la sede de la Seguridad Social. El tercero está en la esquina de la calle Lealtad con la avenida de Calvo Sotelo, junto al local donde hasta no hace mucho estuvo el comercio Springfield.


La otra curiosidad que quiero mostraros está en la calle Isabel II, en una fachada cerca de la esquina con la calle Cádiz, a la altura del paso de peatones.

Hace muchos años los comerciantes de la calle, para animar las fiestas, y sobre todo la Navidad, pusieron unos altavoces en las fachadas de las casas por los que emitían música. Eran unos pequeños altavoces de caja metálica cuadrada. Cuando dejaron de poner música y los altavoces quedaron sin uso, poco a poco los fueron quitando a medida que se iban cambiando y arreglando las fachadas. Sin embargo, hay uno que aún sigue en su sitio, aunque está pintado como la fachada. Está en la pared, sobre la cristalera de la cafetería que está en la esquina. Hay que fijarse para verlo. Lleva muchos años sin uso, pero ahí sigue.




Arqueología urbana (II)


2 comentarios:

  1. Hola, Máximo. Me llamo Álvaro, soy ingeniero y me gusta estudiar los restos de antiguas fábricas, talleres, etc., lo que se denomina "arqueología industrial". Nunca me había fijado en los postes de los semáforos hasta que he leído tu post. Esos postes sí que son históricos y parece increíble que aún sigan en uso. Eso indica lo bien hechos que están. Podrías hacer una serie de posts sobre este tema, pues estoy seguro de que hay más "restos arqueológicos" por la ciudad. Muchas gracias por darnos a conocer la historia de la ciudad.

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    1. Hola, Álvaro. Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que tienes razón, por la ciudad hay muchos "restos arqueológicos", como tú los llamas, y muchas veces están a la vista pero no los vemos o no los prestamos atención porque "siempre han estado ahí" y nos hemos acostumbrado a ellos. No eres el primero en sugerirme hacer una serie sobre este tema, pues más gente me lo ha comentado personalmente. Si tengo material para más artículos lo haré. Un saludo.

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