miércoles, 21 de julio de 2021

Un poco de historia (XCV)

De villa a ciudad (II)

Título de Ciudad por Fernando VI

Don Fernando, por la gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Murcia, de Jaén de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, Islas y Tierra de Borgoña, de Brabante y de Milán; conde de Absburgo, de Flandes, Tirol y Barcelona; Señor de Vizcaya y de Molina, etc.

Infantes, Prelados, Duques, Marqueses, Condes, Ricos Hombres, Priores de las Órdenes, Comendadores y Subcomendadores, Alcaides de los castillos y casas fuertes y llanas, y los de Mi Consejo, Presidentes y Oidores de mis Audiencias, Alcaldes, Alguaciles de mi Casa y Corte y Chancillerías y a todos los Concejos, Corregidores, Asistentes, Gobernadores y otros mis Jueces y Justicias, Ministros y personas que sean o puedan ser mis vasallos, súbditos y naturales, así a los que ahora son como los que en adelante fueren y cada uno y cualquiera de Vos y ellos y a quien esta mi Carta fuere mostrada, a su traslado signado de Escribano público,

Fernando VI

SABED que habiendo llegado el caso, por espacio de dos siglos pretendido, de que se erija en Obispado la Abadía de Santander, por haber Su Santidad condescendido con los eficaces oficios interpuestos, para facilitar esta antigua instancia, en que se interesa la disciplina eclesiástica y el pacto espiritual de que tanto necesitan los fieles de aquellas Montañas.

Siendo correspondiente y conforme a la práctica que el lugar destinado para silla episcopal, se distinga con el título de CIUDAD; por decreto sellado de mi Real Mano, de 9 de enero próximo pasado, he venido en condecorar con el título de Ciudad a la villa de Santander, para que de aquí en adelante lo sea y se llame así.

En consecuencia de esta mi Real Resolución, mando a todos y a cada uno de los Vos sobredichos, que la hayáis y tengáis por tal, y la llaméis Ciudad, así por escrito como de palabra, y la guardéis y hagáis guardar todas las honras, gracias, franquicias, libertades, exenciones, preeminencias, prerrogativas, inmunidades y todas las otras cosas y por razón de ser Ciudad debe haber y gozar, y la deben ser guardadas, todo bien y cumplidamente, sin faltarle cosa alguna. Si de ello quisiese dicha Ciudad de Santander mi Carta de Privilegio y Confirmación, ahora o en cualquier tiempo, mando a mis Concertadores y Escribanos mayores de Privilegios y Confirmaciones, y a mi Mayordomo Chanciller y a Notarios Mayores y a los oficiales que estáis a la Tabla de mis sellos, que se la den, libren, pasen y sellen, la más fuerte, firme y bastante que les pidiese y menester hubiese.

Y de esta mi Carta se ha de tomar la razón en la Contaduría general de Valores de mi Real Hacienda a que está incorporada la media annata; expresando haberse pagado, o quedar asegurado este derecho, con declaración de lo que importare; sin cuya formalidad mando sea de ningún valor, y no se admita ni tenga cumplimiento esta merced en los Tribunales y dentro y fuera de la Corte.

Dado en Aranjuez, a 29 de junio de mil setecientos y cincuenta y cinco años. YO, EL REY.




Un poco de historia (XCIV)

De villa a ciudad (I)

Corría el 5 de agosto de 1748 cuando a la Plaza de la villa empezaron a llegar todo tipo de gentes, desde señores de alto rango, a artesanos, molineros, pescadores, calafates, mercaderes, panaderos, mareantes, etc. También acudían monjes, soldados y marineros. Todos acudían a la convocatoria del Alcalde Mayor, don Pedro Buenaventura, para otorgar poder a don Juan Jove Muñiz, Magistral del Ilustre Cabildo eclesiástico, para que, junto al poder que ya tenía concedido por las villas y valles de la comprensión del Bastón de las Montañas y Peñas Abajo del Mar, continuara con sus gestiones ante el rey Fernando VI solicitando la erección del Obispado de Santander.

En la Corte de Fernando VI tenían gran influencia dos montañeses de pura cepa, el jesuita Padre Rábago, confesor y consejero del rey, y Juan de Isla y Alvear. Los tres encontraron en el rey una gran disposición para tratar de dicho asunto.

Juan de Isla y Alvear
Padre Francisco Rávago y Noriega

Todos los asistentes se reunieron en la Sala Capitular del Ayuntamiento, presidida por un testero con un retrato de cuerpo entero del Rey. Después de muchas discusiones y llegar a acuerdos, el escribano redactó la resolución aprobada: "[…] acordaron dar y dieron toda su autoridad y plena facultad a dichos señores Justicia y Regimiento de esta villa, para que por sí mismos y a nombre de los que presentes se hallan, vecinos de ella y de su jurisdicción, puedan otorgar el referido poder en favor del citado doctor don Juan Jove […]". El acuerdo, que fue muy bien acogido por todos los presentes en la plaza, dio paso a unas gestiones que durarían unos años y terminarían con la resolución pontificia en la que se erigía a Santander como cabeza de Obispado, paso previo para que la villa fuera nombrada ciudad.

En el Ayuntamiento se recibió carta de don Juan Jove contando que S.S. Benedicto XIV, mediante una Bula, erigía en Catedral la iglesia colegial y que el Rey condecoraría a la villa con el título de ciudad. El 21 de enero de 1755, en una sesión memorable, el escribano Antonio Somonte extendió en el acta con el acuerdo adoptado tras recibir tan buenas noticias, "cuyas especiales gracias, además de lo que autorizan e ilustran a esta citada villa, ceden en muy particular beneficio espiritual y temporal de todos sus vecinos y naturales, por los que las rinden y tributan a la Magestad Divina que con su alta, incomprensible e infinita Providencia, ha sido servido proporcionar tan apreciable favor sin el menor costo ni dispendio de esta expresada villa y país. Y para expresar en lo posible su rendido agradecimiento al soberano autor de esta, al parecer, maravilla, acordaron deber asistir todos por Cuerpo de Ayuntamiento a dicha iglesia colegial a hallarse presentes con velas encendidas al Tedeum Laudamus y Misa solemne que en acción de gracias se celebrará en ella por los individuos de su Cabildo eclesiástico. Y que en las tres noches próximas se enciendan luminarias en toda la villa y se hagan todas aquellas honestas festivas demostraciones que permita el tiempo y sean proporcionadas a unos corazones reconocidos y obligados a tan soberano beneficio... Y que para perpetuar memoria y eterno monumento de tan especiales favores del Cielo, se haga una lápida de la materia más sólida y permanente en el sitio más propio de estas Casas Consistoriales, grabando en ella la inscripción correspondiente a que en la posteridad y siglos venideros conste el tiempo en que se consiguieron y el particular bienhechor que con tanto esmero se dedicó a facilitarlos".

Firmaron el acuerdo José Pérez de Cosío Noriega, marqués de Conquista Real, don Pedro de Abarca Calderón, don Fernando A. de Bustamante Revello, don Agustín Navarrete, don José Campuzano y don Bartolomé Pedrajo.

Cuando los vecinos de Santander se enteraron de la buena nueva, se congregaron en la plaza para dar vítores y aplausos. Cada resolución del Ayuntamiento era acogida con murmullos de aprobación. Una de ellas recogía que se podía disponer de los fondos necesarios para celebrarlo con los correspondientes festejos, aunque hubo que esperar a la primavera ya que el mes de enero no era el más adecuado para celebraciones al aire libre.

Sin embargo, la ya ciudad dio muestras de austeridad al suspender los festejos por ser "dispendio oneroso a las arcas del común, ya que sería mucho más útil y acepto a los ojos de Dios que dichos caudales se invirtiesen en obras piadosas", como así se hizo.

En el mes de julio se recibió la carta del rey Fernando VI, fechada el 29 de junio, que confirmaba el Decreto del 9 de enero de ese año por el que concedía a Santander el título de Ciudad.

En los días siguientes don Joaquín de Olivares, natural de Santander, marqués de Villacastel, gentilhombre de cámara y mayordomo de semana del Rey fue comisionado para dar las gracias al Rey "haciéndole las más atentas expresiones de fidelidad profunda y rendido agradecimiento a la citada gracia real".


Un poco de historia (XCV). De villa a ciudad (II)
Un poco de historia (XCIII). El castillo de San Felipe


sábado, 17 de julio de 2021

Tal día como hoy...

El 17 de julio de 1951, a las 22:00 circularon los primeros trolebuses en Santander. La primera línea fue Alfonso XIII-Sardinero, pero unos años más tarde se prolongó hasta Valdecilla. Los trolebuses reemplazaron a los tranvías en el transporte público urbano, excepto al tranvía de Miranda, que circuló hasta 1953.



domingo, 11 de julio de 2021

Tal día como hoy...

El 11 de julio de 1187 el rey Alfonso VIII de Castilla otorgó a la villa de Santander un fuero por el que se reconocía la personalidad jurídica de las instituciones del Concejo y se concedían a la villa privilegios que favorecían su potencial económico.


viernes, 9 de julio de 2021

Tal día como hoy...

El 9 de julio de 1929 aterrizó en el aeródromo de La Albericia el avión Path Finder en su intento de volar desde Old Orchard (Maine, Estados Unidos) hasta Roma (Italia) sin hacer escalas. Debido al mal tiempo durante el vuelo y a un cálculo erróneo del combustible, los pilotos tuvieron que desviarse de su ruta y aterrizar en Santander.



jueves, 8 de julio de 2021

Un poco de historia (XCIII)

El castillo de San Felipe

No se sabe exactamente cuándo fue construido, pero lo más probable es que fuera en la primera mitad del siglo IX, bajo el reinado de Alfonso I, sobre una antigua fortaleza romana. A partir de la concesión del Fuero a Santander por parte de Alfonso VIII en 1187, el castillo se amplía. En 1476 los Reyes Católicos conceden a Juan Simón, El Lombardero, "la Alcaldía del castillo y fortaleza de Santander".

El historiador e investigador Fernando G. Camino y Aguirre, de la Escuela Superior de Guerra, basándose en el grabado de Braun, lo describe así: "El castillo apenas sufrió modificaciones desde que fue construido hasta el siglo XVII. De planta cuadrada, con torreones cilíndricos en los ángulos, excepto en el prismático triangular del sudoeste, de poca mayor elevación que las cortinas, a una de las cuales divide en dos secciones un torreón de la misma traza y altura aproximada que los angulares. En esta cortina y a mitad de su altura, pueden apreciarse cuatro saeteras pareadas, dos a cada lado del torreón central. La torre del homenaje se levanta en el muro del segundo término; es una torre de tres cuerpos prismáticos de base rectangular, el central de mayor elevación que los dos laterales a él adosados por una de sus caras. Del torreón del ángulo sureste aparece unido uno más reducido que conserva la cubierta, de pronunciado peralte, del que arranca un muro que remata otro torreón circular, asentado en la misma orilla del mar".

1890
 
En 1528 el castillo ya se encontraba en tan mal estado que el Concejo "remató el castillo del rey de esta villa, con lo de fuera aderente al dicho castillo para ayuda a los reparos dél". En el siglo XVI Felipe II concedió a Juan de Escobedo, secretario de Juan de Austria, la Alcaldía perpetua del castillo a cambio de su mejora y mantenimiento. Escobedo sólo conservó los muros exteriores y rehízo el interior, rodeando el patio central. Tras la muerte de Juan de Escobedo sus descendientes, con la autorización del Rey, vendieron la Alcaldía del castillo a Fernando de Acevedo, arzobispo de Burgos.

En el año 1621 se le añadió una batería de artillería en la base del muro este, sobre el muelle de las naos. Entre 1656 y 1661 la Corona se gastó 10.000 ducados en las importantes reformas llevadas a cabo en el castillo de la villa. En esas reformas se rasgaron las ventanas y se abatieron las almenas, cubriéndose todo de tejados. Además, para agradecer la ayuda del Rey en la restauración y mejora del castillo y de otras fortificaciones de la costa se esculpió el escudo real sobre la puerta principal y a partir de entonces el castillo comenzó a llamarse "de San Felipe".

Entrada al castillo por la calle de Los Azogues (1890)
 
A finales del siglo XVII se concedió licencia al abad Francisco Navarrete para que ampliara la capilla de la Colegial de los Cuerpos Santos a costa del castillo. En 1734 se estableció en él el Regimiento de Milicias de Santander. No muchos años después, en 1756, Fernando VI lo donó a la recién erigida Catedral de Santander. Durante la Guerra de la Independencia fue utilizado como cuartel por las tropas francesas, y en 1815 y 1816, se alojó allí el Regimiento de Infantería de Borbón. En 1840 fue destinado a parque de artillería y posteriormente de nuevo a cuartel, hasta 1891, año en el que lo abandonó su último residente, el Regimiento de Infantería de Bailén.

En 1896 se inició su derribo, que terminó en los primeros años del siglo XX. En el solar que ocupaba se construyó el Salón Pradera.

Durante las recientes obras de restauración de la Casa Capitular de la Catedral, situada en la esquina de las calles Cádiz y Obispo Juan Plaza García, detrás del Banco de España, se han descubierto parte de un muro y la torre sudoriental del castillo, que se han conservado para poder ser visitados.




sábado, 3 de julio de 2021

Tal día como hoy...

El 3 de julio de 1968 empezó la II Semana Naval, que ese año se celebró en Santander hasta el día 9. Vinieron todo tipo de barcos (fragatas, destructores, submarinos, portaaeronaves, etc.) que atracaron en los muelles y podían ser visitados. De todos los actos celebrados esos días el más espectacular fue el desembarco en la Segunda Playa de El Sardinero.



jueves, 1 de julio de 2021

Tal día como hoy...

El 1 de julio de 1919 se inauguró el Teatro Pereda, situado en la esquina de las calles Río de la Pila y Santa Lucía. Tenía un aforo de 1.700 localidades y llegó a ser uno de los mejores teatro de España. En él actuaron las grandes figuras del teatro español. También actuaron en él grandes cantantes y, aunque era un teatro, también se ofrecían en él otros espectáculos, como cine, circo, etc.


jueves, 24 de junio de 2021

Tal día como hoy...

El 24 de junio de 1892 empezó a circular el pequeño tranvía a vapor que unía el centro de la ciudad con El Sardinero a través de un túnel excavado bajo el Alto de Miranda. Debido a que el túnel no tenía el gálibo suficiente para la electrificación del tranvía, éste dejó de circular en 1913.



Tal día como hoy...

El 24 de junio de 1874 entró en servicio el tranvía que unía el centro de la ciudad con El Sardinero por la ladera paralela a la bahía y que unos años más tarde sería la avenida de Reina Victoria. El tranvía empezó siendo tirado por caballerías, pero en 1875 el Ayuntamiento autorizó la sustitución de las caballerías por locomotoras a vapor. El 21 de julio de 1913 se inauguró el servicio con tracción eléctrica.



miércoles, 23 de junio de 2021

Tal día como hoy...

El 23 de junio de 2017 fue inaugurado por los Reyes el Centro Botín, situado en el muelle de Albareda, junto a los Jardines de Pereda. Diseñado por Renzo Piano, su construcción duró cinco años y sufrió varios retrasos por problemas entre las distintas empresas que participaban en la misma.


jueves, 17 de junio de 2021

Tal día como hoy...

El 17 de junio de 1955 se inaugura oficialmente el servicio de trolebuses para unir Santander con El Astillero. Los trolebuses reemplazaron a los tranvías, que hacían el mismo recorrido desde 1909.


martes, 15 de junio de 2021

Tal día como hoy...

El 15 de junio de 1943 dejó de funcionar el tren directo que unía Santander con San Sebastián. El servicio empezó después de la Guerra Civil y había un tren diario en cada sentido. Este servicio vino a reemplazar al tren directo que unía Santander con Hendaya y que fue cancelado el 21 de febrero de 1932.


miércoles, 2 de junio de 2021

Arqueología urbana (XII)

Aunque está en pleno centro de la ciudad pasa desapercibida, nadie se fija en ella. Es la placa ovalada que está en la fachada del Ayuntamiento. En la misma, como se puede ver, se indica a qué altura está el centro de Santander sobre el nivel del mar.

En el siglo XIX se empezó a crear el mapa de España y para calcular la altimetría se tomó como referencia la ciudad de Alicante, ya que es donde la diferencia entre la marea alta y la marea baja (el nivel medio del mar) es menor. Para establecer algunas líneas de nivelación se siguieron las líneas ferroviarias, por eso en algunas estaciones todavía se pueden ver estas placas. Por ejemplo, en la estación de Reinosa hay una placa que indica 851,2 metros sobre el nivel medio del Mediterráneo en Alicante. Además de en las estaciones, también se pusieron en ayuntamientos y en otros edificios importantes.

En Santander hay, al menos, otras dos placas. Una está situada en la calle Sevilla, en la fachada del Centro Cultural CASYC y, como se puede ver en la foto, no está en buen estado.

Placa situada en la fachada del Ayuntamiento
Placa situada en la fachada del Centro Cultural CASYC

La tercera placa está en el interior del edificio del antiguo Centro Meteorológico situado en el paseo del General Dávila. Antes de que el edificio fuera reformado estaba en la fachada.


Las placas son anteriores a 1925 ya que en ese año el Instituto Geográfico y Estadístico pasó a denominarse Dirección General del Instituto Geográfico y Catastral, antecesora del actual Instituto Nacional de Estadística.

miércoles, 26 de mayo de 2021

Historia aérea (V)

La Sociedad Española de Construcciones Aeronáuticas y Similares

En 1913 el Servicio de Aeronáutica Militar español contaba con aviones que había comprado a las principales potencias europeas en este campo: el Imperio Austro‑húngaro, Francia y el Reino Unido, pero el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914 hizo que se planteara la construcción en España de aviones de caza para la Aviación Militar y de hidroaviones para la Marina, primero con patentes extranjeras y después españolas. Para ello se constituyó en Madrid la Sociedad Española de Construcciones Aeronáuticas y Similares (SECAS) en 1915 con un capital social de un millón de pesetas.

La empresa la presidía el Conde de Maceda y la dirigía y gestionaba Francisco de Areitio. Dado el prestigio internacional que habían adquirido los aviadores santanderinos Salvador Hedilla y Juan Pombo se decidió instalar la fábrica en unos terrenos que cedió el Ayuntamiento de Santander en La Albericia, donde ya existía un pequeño aeródromo.

Juan Pombo
Salvador Hedilla

Mientras se construían las naves y las distintas dependencias de la fábrica, los aviones se construían en unas naves situadas en la calle Castilla y luego se enviaban a La Albericia, donde se terminaban de montar. Una vez construidas las naves, éstas tenían un tamaño de 40 metros de largo, 15 metros de ancho y 15 metros de altura, y estaban dotadas de agua corriente y energía eléctrica. Interiormente estaban divididas en varias secciones: construcción de hélices, carpintería, fragua, soldadura autógena, secado, montaje, etc.

Juan Pombo fue nombrado director técnico, y Luis Acedo Pérez, ingeniero, fue nombrado jefe de talleres. Enrique Bolado, que acompañó a Pombo en el primer vuelo de Santander a Madrid, en 1916, fue nombrado jefe del equipo. Pombo contrató a una treintena de trabajadores con experiencia en distintos oficios: mecánicos, ebanistas, herreros, etc. El ingeniero Acedo y algunos de estos trabajadores fueron unos meses a la fábrica francesa de Villacublay a aprender las distintas técnicas constructivas empleadas en la fabricación de aviones.

De entre todos los tipos de avión que tenían proyectados, la SECAS empezó construyendo un biplano monomotor basado en el modelo MS 8 del fabricante francés Morane‑Saulnier, a quien compraron un ejemplar para que sirviera de modelo. La Aviación Militar encargó 12 unidades equipadas con un motor Hispano‑Suiza de 150 CV. Este avión medía 7,9 metros de longitud y 8,2 metros de envergadura, y pesaba media tonelada. Salvo el motor y las ruedas, todo se fabricaba en La Albericia. El primer modelo salió de la fábrica en junio de 1916 y fue bendecido por el obispo Vicente Santiago Sánchez de Castro.

Fuselajes montados en La Albericia

A medida que los aviones salían de la fábrica eran probados personalmente por Juan Pombo. Una vez que pasaban las pruebas eran desmontados, embalados y enviados por ferrocarril a Madrid, donde eran vueltos a montar en el aeródromo de Cuatro Vientos.

Cuando en 1917 salió de la fábrica el último avión de los encargados por la Aviación Militar, la fábrica cerró debido a los problemas que tenía para el suministro de materiales a causa de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, al acabar la guerra la fábrica cerró definitivamente. Además, todo el utillaje de la misma fue enviado a unas nuevas instalaciones aeronáuticas que se habían abierto en Guadalajara y en las que, en 1923, se constituyó la empresa Construcciones Aeronáuticas, S.A. (CASA), que aún existe y está integrada en el grupo Airbus. La fábrica de aviones de La Albericia fue desmantelada por completo en 1919.


Historia aérea (IV). El aeródromo de La Albericia


lunes, 17 de mayo de 2021

Tal día como hoy...

El 17 de mayo de 1900 fue inaugurada la Grúa de Piedra en el muelle de Maura. Recibe ese nombre porque está sobre una base de piedra que descansa sobre el lecho de la bahía. Tenía una capacidad de carga de 30 toneladas y llegó a ser la grúa más potente del puerto de Santander.


 

viernes, 14 de mayo de 2021

Tal día como hoy...

El 14 de mayo de 1504 los habitantes de Santander, junto a las autoridades civiles y eclesiásticas, se encomendaron por primera vez a San Matías para que les librara de la peste que asolaba la ciudad. San Matías fue el santo elegido de entre los Doce Apóstoles y desde entonces todos los años se celebran una misa y una procesión por el claustro de la Catedral.


miércoles, 12 de mayo de 2021

Tal día como hoy...

El 12 de mayo de 1931 se produjo un robo en el palacio de La Magdalena. El ladrón rompió un cristal para entrar y, después de recorrer todas las habitaciones y abrir todos los armarios, cajones, etc., sólo se llevó dos pequeñas miniaturas de una vitrina.


sábado, 8 de mayo de 2021

Tal día como hoy...

El 8 de mayo de 1467 el rey Enrique IV de Castilla expide un Privilegio por el que nombra Noble y Leal a la villa de Santander cuando se enteró de que los habitantes de Santander se enfrentaron al Marqués de Santillana porque querían ser leales al Rey y no al Marqués.


viernes, 7 de mayo de 2021

Un poco de historia (XCII)

La calle Guevara

En los años 80 del siglo XIX ya se hablaba de abrir una calle a media ladera desde el Río de la Pila hasta la calle Cisneros. En 1897 el Ayuntamiento inició la edificación del edificio que albergaría el Parque de Bomberos Municipales y el Servicio de Limpieza Pública. El edificio estableció la alineación de las calles Arrabal y Guevara, estando su fachada principal en la plaza del Río de la Pila.

Parque de Bomberos Municipales e inicio de la calle Guevara

La calle se fue prolongando hasta llegar a una finca llamada "La Barbera", situada en la calle Sevilla. Cuando el Ayuntamiento expropió dicha finca la calle pudo continuarse hasta la desaparecida calle Sánchez Silva1. En una moción de 1912 al Ayuntamiento se dice que "la importancia que con motivo de la construcción de la Escuela Industrial ha de adquirir la parte antiguamente denominada Prado de Tantín, en la cual hay ya edificaciones de consideración, nos indujeron a encargar al arquitecto el presupuesto de las obras de explanación para la continuación de Guevara, obra necesaria para preparar las que más adelante han de practicarse para dar otro cómodo acceso a aquel centro docente y a la circulación en general".

Escuela Industrial. Calles Guevara y Sevilla

Las obras de prolongación de la calle siguieron lentamente hasta que, en 1960, llegaron a la calle Francisco de Quevedo, donde había unos viejos almacenes que hacían de tapón. Una vez expropiados, en 1967 se pudo terminar la calle en toda su extensión, desde el Río de la Pila hasta la Plaza de la Leña.

Calles Guevara y Francisco de Quevedo

Aunque la calle ya estaba abierta, se fue urbanizando poco a poco y los últimos edificios que se construyeron en ella lo hicieron en los años 60-70. Durante unos años el tramo de la calle comprendido entre las calles Francisco de Quevedo y Plaza de la Leña se denominó "Prolongación de Guevara".

Calles Guevara y Plaza de la Leña
(Imagen procedente del Centro de Documentación de la Imagen de Santander)

La calle Guevara ha sido la única calle de Santander en la que ha habido dos salas de cine, los cines Kostka y Roxy.

La calle recibe el nombre de Fray Antonio de Guevara, nacido en Treceño a finales del siglo XV. Ingresó en la orden franciscana y fue predicador y cronista de Carlos V, a quien acompañó en sus viajes a Alemania. También fue obispo de Guadix y Mondoñedo.


1 La calle Sánchez Silva era el tramo de la actual calle Guevara comprendido entre la cuesta de La Atalaya y la mitad del grupo de viviendas Pero Niño.


Un poco de historia (XCIII). El castillo de San Felipe
Un poco de historia (XCI). Semana Santa


lunes, 3 de mayo de 2021

Tal día como hoy...

El 3 de mayo de 1248 la nave comandada por Ramón Bonifaz remontó el río Guadalquivir y rompió la cadena que unía las barcas que bloqueaban el río, lo que impidió a las tropas moras que dominaban Sevilla recibir suministros y permitió que las tropas del rey Fernando III liberaran Sevilla y Triana. Ramón Bonifaz fue nombrado Almirante de Castilla, el primer almirante que tuvo España. Este hecho histórico está reflejado en el escudo de Santander.


Tal día como hoy...

El 3 de mayo de 1852 D. Francisco de Asís de Borbón, esposo de la reina Isabel II, inaugura las obras del ferrocarril de Alar del Rey a Santander. El acto tuvo lugar en Cajo, aproximadamente donde se encuentan las actuales instalaciones de RENFE. Después de unos años de obras, especialmente complejas en el tramo Reinosa-Bárcena de Pie de Concha, a partir de 1866 ya era posible ir en tren de Santander a Madrid.



domingo, 2 de mayo de 2021

Tal día como hoy...

El 2 de mayo de 1880 es inaugurado el monumento a Pedro Velarde y Santillán, héroe del Dos de Mayo. El 2 de mayo de 1808 Velarde y su compañero Luis Daoíz y Torres, capitanes de Artillería en Madrid, desobedecieron las órdenes del capitán general Negrete y se enfrentaron, junto a los madrileños, a las tropas francesas. Depués de repeler una primera ofensiva francesa murieron heroicamente defendiendo la libertad.



viernes, 30 de abril de 2021

El ascensor al Cabildo

Hace unas semanas se inauguró el ascensor panorámico que comunica el interior del Pasaje de Peña, el túnel, con el Cabildo de Arriba.


El ascensor tiene tres paradas: el túnel, la plaza situada sobre el túnel y el Cabildo. Esta última parada es accesible mediante una pasarela sobre los jardines.

La obra también incluía la reforma de la plaza, que hasta entonces era un aparcamiento, y del pequeño parque de Juan José Ruano. En el parque han cambiado los caminos que había por otros con distinto trazado, más anchos y con menos pendiente para que sean más cómodos y accesibles. También se han puesto varios bancos y farolas.

La plaza de Juan José Ruano, frente al edificio de la Audiencia, ha sido peatonalizada y en ella se ha creado una zona con juegos infantiles.

En este parque se pueden ver unos pocos restos de la Casa de Recogidas y Cárcel de Santa María Egipcíaca que, desde el siglo XVIII hasta principios del siglo XX, estuvo ahí y funcionó como casa en la que eran acogidas mujeres delincuentes, prostitutas, embarazadas solteras, etc., donde realizaban distintas labores y contribuían a su mantenimiento. A principios del siglo XIX la Casa de Recogidas se transformó en cárcel pública. Fue derribada en 1936, cuando ya llevaba unos años cerrada.


martes, 27 de abril de 2021

Tal día como hoy...

El 27 de abril de 1902 se produjo un levantamiento popular en Santander contra la Estación de la Costa debido al lugar en el que estaba situada. En 1891 se aprobó la construcción de un apeadero provisional a la altura del muelle de Anaos, pero con el tiempo y el aumento del tráfico ferroviario acabó siendo un estorbo. A pesar de los requerimientos de las autoridades para que la compañía propietaria trasladara la estación a otro lugar, ésta se negó a hacerlo. La situación llegó a tal punto que la población, harta, decidió incendiar la estación. Además, la gente impidió a los bomberos apagar el incendio.


lunes, 26 de abril de 2021

La alameda de Cacho

Coincidiendo con la renovación de la plaza de Italia también se procedió a renovar la alameda de Cacho o Jardines de San Roque. En este caso los cambios no son tan radicales como en la plaza de Italia. En el extremo más cercano a la plaza ha sido colocado el monumento a Augusto González Linares. Ha sido puesto en un lugar que está casi siempre a la sombra y, además, no se sabe por qué, le han situado mirando a un hotel, como si lo vigilara.

En el espacio situado junto a la avenida de los Hoteles se han puesto bancos corridos así como un nuevo gran banco de piedra. También se ha puesto un pequeño monumento a Ramiro Mesones Saiz Martínez, arquitecto municipal autor del diseño original de la alameda. El monolito del monumento es del mismo estilo que los postes de la escalinata.

La escalinata que conduce al paseo principal de la alameda, así como los postes de piedra y las puertas de reja de hierro han sido reparados y restaurados.

Las principales novedades de la reforma están en la concha del Auditorium, que tiene ahora una nueva cubierta, y en la grada y la escalera que se han construido junto a la avenida de los Infantes, desde la que ahora también se puede acceder a los jardines.

El espacio situado junto a la concha fue totalmente desmantelado, incluyendo la pequeña fuente que está en él, para volverlo a reponer después de que el suelo fuera puesto al mismo nivel del resto de los jardines, por lo que ya no hay que bajar escalones para entrar en ese rincón.

Además de todas estas reformas, también se han cambiado todas las farolas y el guijo del suelo se ha sustituido por terrizo granítico de Galicia.


domingo, 18 de abril de 2021

Tal día como hoy...

El 18 de abril de 1978 el ferry Armorique zarpa de Santander hacia Plymouth en el viaje inaugural de la nueva línea de ferrys con Inglaterra. El servicio se inauguró en 1974 con la naviera Aznar y el barco Monte Toledo, pero la naviera quebró en 1977 y Brittany Ferries fue la elegida para continuar explotando el servicio.