jueves, 17 de noviembre de 2016

Historia aérea (II)

Escala en Santander

Hace unos días en el blog "DesdeSDR" publicaron una foto de 1929 de dos aviadores en el aeródromo de La Albericia, pero sin dar más información que el título del artículo. El tema me interesó y empecé a investigar. Todo empieza el 8 de julio de 1929, a las 9:10, en el aeródromo de Old Orchard, en el estado de Maine (Estados Unidos), cuando los aviadores Roger G. Williams y Lewis Yancey despegan a los mandos del "Path Finder" con la intención de cruzar el Atlántico y llegar a Roma sin hacer escalas.

Los aviadores Yancey (izquierda) y Williams (centro) en La Albericia
(Imagen procedente del blog "DesdeSDR")

Durante el vuelo tuvieron que enfrentarse a tormentas y, sobre todo, a una densa niebla que les impidió ver las islas Azores. Su intención era atravesar la Península Ibérica entrando por Oporto y seguir hacia Madrid, pero se dieron cuenta de que habían calculado mal el combustible necesario y decidieron seguir por la costa cantábrica y, de paso, batir la marca del "Yellow Bird" (Pájaro Amarillo) que tuvo que aterrizar en la playa de Oyambre unos días antes, el 14 de junio, por lo que siguieron hasta Santander y aterrizaron en el aeródromo de La Albericia el 9 de julio, unas 37 horas después de haber salido de EE.UU.

Los aviadores fueron recibidos como héroes y agasajados por el Gobernador Civil, que corrió con todos los gastos de su estancia. Al día siguiente por la mañana fueron llevados a La Albericia, donde ya había sido repostado el avión, y a las 11:00 despegaron rumbo a Roma, a donde llegaron a las 21:30.

Se puede encontrar más información en:

Este es otro episodio que forma parte de la pequeña pero importante e interesante historia aérea de Santander. Hace unos meses ya conté la escala que hizo en Santander, en 1930, el hidroavión Dornier DO‑X, que entonces era el avión más grande del mundo.


Historia aérea (III). El Graf Zeppelin sobrevuela Santander
Historia aérea (I). Un gigante de los cielos en la bahía


jueves, 3 de noviembre de 2016

Aniversario de la tragedia del Cabo Machichaco

Hoy se cumplen 123 años de la trágica explosión del vapor Cabo Machichaco. Como es sabido, cuando estaba atracado en el muelle número 2 de Maliaño se declaró un incendio a bordo. Entre otras mercancías el barco llevaba a bordo gran cantidad de garrafas de ácido sulfúrico y cajas de dinamita que no habían sido declaradas. La dinamita con el calor exhuda y se genera nitroglicerina, que es muy inestable y las vibraciones producidas por los intentos de hundir el barco la hicieron explotar, produciéndose una tremenda explosión que mató a más de 500 personas, hirió a otras 2.000, provocó un devastador incendio que destruyó las casas las calles Calderón de la Barca y Méndez Núñez, destruyó el tren de Solares que salía de la estación justo en ese momento, matando a sus ocupantes, y esparció restos humanos y del barco por toda la ciudad.



Aún así se salvaron unas 500 cajas de dinamita, que no estallaron, y unos 1.000 Kg de nitroglicerina líquida. Cuando el 21 de marzo de 1894, por la mañana, se estaban recuperando estos peligrosos restos, se produjo una segunda explosión en la que murieron 15 personas y 7 resultaron heridas.

Desde entonces, todos los 3 de noviembre se rinde homenaje a las víctimas de esta tragedia junto al monumento que se erigió en su memoria, en 1896, cerca del lugar en el que estuvo atracado el barco.

lunes, 31 de octubre de 2016

Fin de semana bajo la niebla

Este fin de semana ha destacado por la niebla que ha habido en la costa. Una niebla tan espesa que ha limitado la visibilidad a unos metros y ha dificultado la navegación tanto aérea como marítima.



El sábado a primera hora de la tarde la niebla, aunque ya era espesa, no impidió que el ferry procedente de Inglaterra pudiera entrar a puerto. Para ello entró abriéndose paso haciendo sonar la sirena para advertir de su presencia a los demás barcos que pudiera haber en la bahía.


El domingo no sólo se mantuvo la niebla, sino que fue a más, por lo que en el aeropuerto Seve Ballesteros se cancelaron todas las operaciones del día.




miércoles, 19 de octubre de 2016

El otro Santander (III)

La calle Alejandro García


La calle que hoy nos ocupa es una calle en pendiente que comunica el paseo de Canalejas con la calle Tetuán. Es una tranquila calle en la que la mayoría de las casas son antiguos chalés unifamiliares con un pequeño jardín.



Su nombre actual lo recibió en 1913 a los pocos meses de abrirse la calle. Alejandro García fue un joven santanderino que en 1911 se alistó voluntariamente en la Guerra del Rif1 sustituyendo a un hermano, que era a quien le había tocado realmente alistarse, ya que éste estaba preparándose para ser ordenado sacerdote. Por este motivo la calle es conocida popularmente como "la cuesta del soldado".

1 La Guerra del Rif (1911-1927), también conocida como la Guerra de África, tuvo lugar en el norte de Marruecos cuando las tribus de la región montañosa del Rif se sublevaron contra las autoridades coloniales españolas y francesas.




martes, 11 de octubre de 2016

Un poco de historia (LVI)

La plaza de las Brisas


A medida que El Sardinero se iba transformando y se trazaban nuevas calles y avenidas, como resultado de las nuevas alineaciones entre Piquío y los cercanos hoteles quedó un espacio de forma triangular. En 1925 el arquitecto Ramiro Sainz Martínez, autor de la reforma de esa zona de El Sardinero, mejora dicho espacio y crea una plaza con jardines que recibe el nombre de "Plaza de las Brisas".


En 1927 el Ayuntamiento decide cambiar el nombre de la plaza y llamarla "Plaza de Juan Pombo Conejo", empresario, político y una importante personalidad en la vida local durante muchos años. Sin embargo, el proyecto no cuajó, como tampoco ocurrió en 1935 cuando el Ayuntamiento la quiso dar el nombre de "Plaza de Sainz Martínez", en honor al arquitecto que la creó.



En 1929 fue instalada en la plaza la estatua de Colón que originalmente estaba destinada a ser instalada en un salón del vapor "Cristóbal Colón" de la compañía Transatlántica. En 1945, por encargo del Ayuntamiento, el escultor José Torné crea un mapa en relieve de la entonces provincia de Santander en el que se puede ver con un gran detalle la orografía de la provincia así como las principales localidades, ríos, carreteras, etc.

Autobuses en la plaza de las Brisas (años 60-70)

Trolebús saliendo de la plaza de las Brisas (años 60-70)

La plaza estaba dividida en dos por una pequeña calzada en la que los trolebuses municipales primero, y luego los autobuses, tenían la última parada del recorrido. Se construyó una pequeña caseta que servía como pequeña oficina para los empleados del transporte urbano y también como taquilla en la que se podía obtener el billete del autobús. Cuando la plaza fue reformada en los años noventa se quitó esta pequeña calzada y la caseta, que se conserva, perdió su anterior uso. En la plaza aún se aprecia el trazado curvo que tenía esta calzada.

Antigua taquilla de los autobuses municipales

Trazado de la antigua parada de los autobuses municipales

Mapa en relieve de Cantabria





domingo, 9 de octubre de 2016

Refugios antiaéreos (VI)

Retomo la serie de artículos sobre los refugios antiaéreos que podemos encontrarnos en Santander para mostraros uno que está en la calle Vía Cornelia, bajo el Colegio La Enseñanza, junto a un rincón del muro.


Por lo poco que he podido averiguar sobre él mide unos 60 metros de longitud.


martes, 4 de octubre de 2016

El otro Santander (II)

La calle Rogelio de Egusquiza


La calle de la que hoy quiero hablaros es una pequeña transversal a la calle San Sebastián. Rogelio de Egusquiza es una calle muy corta, en pendiente. Consta de dos tramos de escaleras, uno a cada lado, con una zona central que en sus buenos tiempos debió estar ajardinada.


Rogelio de Egusquiza y Barrena fue un pintor y escultor nacido en Santander en 1845 que destacó por su pintura basada en temas de óperas de Wagner ya que fue amigo personal del compositor. Falleció en Madrid en 1915. Su obra está repartida en varios museos, entre ellos El Prado (Madrid) y el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (Santander).




miércoles, 28 de septiembre de 2016

El otro Santander (I)

Una de las mejores formas de conocer una ciudad es perderse por sus calles, callejear. De este modo se puede descubrir rincones, callejuelas, travesías, pasajes, etc., que no aparecen en los planos, libros, guías de viaje, etc., y que, pese a esto, pueden llegar a tener su encanto. Cuando tengáis tiempo libre os recomiendo que lo hagáis en Santander. Es lo que pretendo con esta nueva serie de artículos: descubrir rincones de Santander desconocidos, descubrir "el otro Santander".


Las travesías de San Matías y La Enseñanza

La calle San Matías es una pequeña calle que une las calles Vista Alegre y La Enseñanza y que tiene una pequeña travesía sin salida pero que, por increíble que parezca, tiene la suficiente anchura como para que en ella se pueda aparcar en batería.



Travesía de San Matías

En esta calle, al igual que en el Paseo de Pereda, se da la curiosa circunstancia de que hay portales con números pares e impares en la misma acera.

Por lo que a la travesía de La Enseñanza respecta, ésta se encuentra en la acera derecha de la calle, antes de la travesía de San Matías. Es una calle muy estrecha y pequeña a la que se accede por unas escaleras. Tampoco tiene salida.


Travesía de La Enseñanza

El otro Santander (II). La calle Rogelio de Egusquiza



viernes, 16 de septiembre de 2016

Numeración correlativa

En las calles de Santander podemos encontrarnos cosas curiosas en las que nadie se fija, aunque estén a la vista, pero que están ahí. Hace unos días una seguidora del blog, Elena, me mandó un correo en el que me preguntaba por una de estas curiosidades. Me contaba que un día tenía que ir a una oficina situada en un piso en el Paseo de Pereda y que cuando estaba buscando el portal se dio cuenta de algo curioso. Al principio no lo creía pero, después de hacer su gestión, recorrió de arriba abajo el Paseo de Pereda y pudo comprobar que era cierto, que lo había visto bien. Como no sabía a quién preguntar decidió escribirme para ver si yo la podía ayudar pero, tras preguntar a gente que podría saberlo, nadie me ha podido dar una respuesta convincente, sólo suposiciones.

Portales números 3 y 4

Portal con los números 7 y 8

Como todos sabéis, en cualquier calle los portales de una acera tienen números impares y los de la otra acera los tienen pares. En Santander hay muchas calles que sólo tienen una acera (el Paseo de Pereda, Vargas, San Fernando, Castelar, etc.) y sus portales son pares (San Fernando) o impares (Vargas, Castelar). Sin embargo, en el Paseo de Pereda se da un caso curioso: sus portales tienen números pares e impares. Esto es lo que llamó la atención a Elena.

Supongo que esto tendrá algún motivo, alguna explicación; tal vez en la Casona, en algún viejo registro, esté el por qué o haya alguien que lo sepa. Creo que es la única calle de Santander en la que pasa esto.

Portales números 16 y 17


ACTUALIZACIÓN

Gracias a nuestro amigo Gonzalo, del blog "Hablando de Cantabria", el cual recomiendo, hemos podido saber que en la Travesía de San Matías también hay portales pares e impares en la misma acera.

Portales números 3 y 4A de la Travesía de San Matías

La imagen de Google Maps que aparece al ejecutar el vínculo de más arriba no está actualizada ya que en ella aún se puede ver el edificio correspondiente al número 2 de la calle. En la actualidad ese edificio ya no existe y el número 2 de la Travesía de San Matías es un solar vacío.

Otro lugar en el que los portales también tienen números pares e impares es la plaza de La Esperanza.


jueves, 15 de septiembre de 2016

Un poco de historia (LV)

La calle Joaquín Costa

Ya desde antiguo se tiene constancia de la existencia de un sendero que comunicaba el Alto de Miranda con el camino del Cañón1 por el barranco por el que descendía un pequeño arroyo formado por las aguas procedentes de Miranda y otros lugares altos cercanos. Este barranco siempre fue conocido como "La Cañía", nombre que recibió oficialmente en 1877. A partir de los años 60 del siglo XIX, cuando El Sardinero empieza a ser conocido como lugar de veraneo, el Ayuntamiento empezó a tener en cuenta esta zona en sus planes de urbanismo.

Calle Joaquín Costa (1923)

Calle Joaquín Costa

Durante mucho tiempo fue un lugar de aspecto campestre ya que en él había varias casas de labor y plantíos. Lo que relanzó definitivamente esta zona de El Sardinero fue el tren de Pombo, el tranvía a vapor que, a través de un túnel bajo el Alto de Miranda que desembocaba en la vaguada de Tetuán, comunicaba El Sardinero con el centro de la ciudad. Se empezaron a construir chalés y hoteles de viajeros, y en ella se instalaron las Ferias de San Roque.

Tren de Pombo en La Cañía dirigiéndose al túnel

Vista de La Cañía desde el Alto de Miranda
(se puede ver el tren de Pombo dirigiéndose al túnel)

En 1911 recibió el nombre de Joaquín Costa como homenaje al político republicano fallecido ese mismo año. Sin embargo, popularmente sigue siendo conocida como "La Cañía".

1 El camino del Cañón era el nombre que recibía el tramo de costa comprendido entre La Magdalena y la Primera Playa, en el que se construyó la trinchera por la que se trazó la vía del tren de Gandarillas.