Todos conocéis el faro de Cabo Mayor, seguro que habéis estado ahí muchas veces. En un día despejado las vistas son increíbles. Pero seguro que no habéis reparado en un pequeño muro que está al final de la carretera de acceso, a la izquierda, justo frente al faro. En ese muro hay tres bloques de piedra, uno de ellos es la base de una bola de piedra, y cada bloque tiene una inscripción en latín relativa a los relojes de sol. En la parte superior del bloque central, aunque está muy desgastado por el tiempo, aún se puede ver un reloj de sol grabado en la piedra, aunque el gnomon hace mucho tiempo que desapareció.
Esa bola de piedra es un reloj solar esférico. Tiene un pequeño orificio que señala al Polo Norte y aún se pueden apreciar algunos meridianos sobre la piedra.
En este bloque se encuentra la inscripción que está en peor estado, pero aún se puede leer: "Sine sole sileo". Se puede traducir como "sin el sol callo". Es decir, un reloj de sol sin sol no funciona, no da la hora.
Este es el bloque central y tiene la inscripción "Ultima forsan", que se puede traducir, más o menos, como "quizás la última hora". Esta inscripción la tenían grabada muchos relojes de sol y se refiere a cuando empezaron a fabricarse los primeros relojes mecánicos, que no necesitan al sol, y que suponían la muerte de los relojes de sol. En un sentido más amplio puede referirse a nuestra última hora y que la muerte puede estar cercana.
En la parte superior de este bloque está grabado el reloj de sol. Hay que fijarse bien para poder ver los trazos que lo forman.
El tercer bloque (el primero según se sube al faro) tiene la inscripción "Tulit alter honores"; es decir, "otro se llevó los honores". Quiere decir que a partir de la invención de los relojes mecánicos los relojes de sol quedan relegados a un segundo plano, ya no son necesarios.